octubre 2018

Si en el último año, en la industria del Videojuego, hubiera que destacar algo por encima del resto sería el éxito de Fortnite. Un éxito que responde a lo más básico del marketing: lo simple vende Un videojuego de supervivencia, modo Battle Royale en el que “sólo puede quedar uno”, tiene ensimismados por igual jóvenes, millennials, centennials y algún que otro baby boomer rezagado. Lanzado en septiembre de 2017 ha superado los 1200 millones de dólares, según SuperData Research, con la “peculiaridad” de ser gratuito. ¿Cómo es esto posible? Los desarrolladores del juego han conseguido darle una vuelta de tuerca a un sector saturado de productos similares en el que los usuarios se ven normalmente obligados a comprar complementos para ser mínimamente competitivos. En Fortnite, en cambio, han apostado por lo contrario y la mayoría de las mejoras que pagan los usuarios, son meramente estéticas. Un “copago” que no sólo paga el Cliente gustosamente, sino que lo demanda.  La creatividad en este juego, que mezcla batalla con la capacidad de construir son casi infinitas. Se publican actualizaciones y mejoras continúas ofreciendo nuevos contenidos tanto en jugabilidad como estéticos. Tal está siendo la repercusión de este juego que youtubers, influencers, plataformas de streaming y redes sociales rellenan gran parte de las publicaciones diarias con contenido relacionado con Fortnite. Tendencia que ha llegado hasta la competencia más directa y nuevos títulos, de otras Compañías desarrolladoras, se están basando en él. En definitiva, es una referencia mundial. Todo esto que parece estar muy alejado del Sector Asegurador no puede pasarse por alto. Las Compañías están inmersas en todo un proceso de cambio digital (¿y cultural?) y de la misma manera que hay interés por la transformación tecnológica no pueden abstraerse de éxitos de productos en otros sectores donde factores como competencia, offering, Time to Market y clientes potenciales son equiparables. El cambio digital ha de ser evolutivo, adaptando los procesos a la manera de pensar y actuar del futuro cliente. Ha llegado el momento de dejar de pensar en AI, Machine Learning, IoT y Blockchain como simple moda o laboratorios y para ello hay que generar ideas y replantearse procesos existentes ¿Por qué no dar esa vuelta de tuerca que necesita Sector Segurador y mirar a otros sectores que parecen evolucionar al ritmo que demanda las nuevas generaciones? Permitidme que me centre en una gran parte “estos jugones”: Los millennials. Una generación tan criticada como alabada, marcada por un ambiente tecnológico y que serán más del 70% de la fuerza laboral del mundo desarrollado en 2025. Formarán el mayor porcentaje de cartera en los próximos años aunque a día de hoy  siguen viendo “El Seguro” como algo secundario (salvo si es obligatorio), algo “viejuno”, como refleja el video publicado por INESE en la última semana del Seguro 2018 La gran mayoría, en concreto un 86,5%, considera los seguros como necesarios sobre todo aquellos cuya finalidad es la protección de los bienes que consideran más valiosos: automóviles, hogar y salud. Más allá de estos productos, el interés por el resto

El pasado martes 25 de septiembre, Cálculo y Sngular presentaron las conclusiones del Observatorio Insurtech. Este es una iniciativa que han llevado a cabo ambas organizaciones para analizar el impacto de las startup en el sector seguros y como éstas pueden actuar de aceleradores en la innovación y evolución del sector. El evento fue todo un éxito, acudieron más de 60 expertos, tanto de compañías como de startups tecnológicas para tratar y trabajar todas las claves del presente y el futuro de las Insurtech. Este evento resume el impacto de las tecnologías más punteras y que más influyen en las empresas de seguros, resaltando el Internet of things, el Big Data, el blockchain, bots, ciberseguridad