octubre 2018

¿Recuerdas el mítico anuncio de un brazo moviéndose fuera de la ventanilla del coche y que acababa con el claim de “¿Te gusta conducir? “?. En 2015 BMW decidió sustituir este exitoso y premiado eslogan porque, según explicaba en un comunicado: "vivimos nuevos tiempos y las cosas han cambiado. Cambia la sociedad, cambian las ciudades y cambia la forma en la que los ciudadanos se mueven dentro de ellas". Los grandes fabricantes de vehículos son los que primero han visto que con independencia del cuándo, los coches con motor de combustión, su ruido y su polución, la gasolina, el carné de conducir, los taxistas o hasta la idea de tener un vehículo serán cosas del pasado. Para el profesor de la universidad de Stanford, Tony Seba en el año 2020 se producirá lo que ha denominado “la Disrupción Limpia de la Energía y el Transporte”. Según él, será la innovación de transportes más rápida, profunda e importante de la historia. La mejora exponencial de tecnologías como la solar, o a la mejora en el almacenamiento de la energía (baterías), propiciará que todos los nuevos vehículos que salgan al mercado sean eléctricos. Tienen muchas ventajas: Los vehículos eléctricos son más sencillos mecánicamente hablando y tienen menos componentes que revisar y sustituir: no hay que cambiar aceite ni filtros (aceite, aire, combustible), no hay bujías ni precalentadores, no hay embrague que se pueda gastar, no hay tubos de escape, no hay caja de cambios, el motor sólo tiene una pieza móvil y no existe tampoco correa de distribución que sustituir después de tal número de años o kilómetros. Además, los frenos se desgastan menos gracias a la frenada regenerativa. No contaminan, son amigables con el medio ambiente La recarga de un coche eléctrico es 4 ó 6 veces más económica (gratuita si contamos con paneles solares) que el equivalente de gasolina. Por ejemplo, para dos modelos equivalentes de Renault (con los precios actuales de la electricidad y la gasolina) tendríamos: Renault ZOE (eléctrico): Coste a los 100.000 km: 2.180 euros diurna, 1.430 euros nocturna. Renault Clio. Coste a los 100.000 km: 8.360 euros (Gasolina) 6.090 euros (Diésel) Asociado al coche eléctrico, aparece otra mejora tecnológica clave como es la conducción autónoma. La Sociedad de Ingenieros Automotrices, SAE (Society of Automotive Engineers) cataloga a los vehículos en seis niveles de autonomía: Nivel 0: Sin automatización. Identifica a los vehículos que no cuentan con ningún tipo de automatización de la conducción (los coches tradicionales tal y como los hemos conocido durante décadas). Nivel 1. Sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) tales como el control de crucero (ya sea pasivo o adaptativo). Nivel 2. Sistemas de intervención en la conducción. Por ejemplo, los asistentes que mantienen el vehículo en el carril o realizan por sí mismos una esquiva ante un obstáculo. Nivel 3. Sistemas de decisión sobre la conducción, capaces de evaluar riesgos y reaccionar ante ellos. Esto permite que el conductor desatienda la conducción durante breves periodos de tiempo. Nivel 4. Sistemas de conducción totalmente autónoma, que salvo

Si en el último año, en la industria del Videojuego, hubiera que destacar algo por encima del resto sería el éxito de Fortnite. Un éxito que responde a lo más básico del marketing: lo simple vende Un videojuego de supervivencia, modo Battle Royale en el que “sólo puede quedar uno”, tiene ensimismados por igual jóvenes, millennials, centennials y algún que otro baby boomer rezagado. Lanzado en septiembre de 2017 ha superado los 1200 millones de dólares, según SuperData Research, con la “peculiaridad” de ser gratuito. ¿Cómo es esto posible? Los desarrolladores del juego han conseguido darle una vuelta de tuerca a un sector saturado de productos similares en el que los usuarios se ven normalmente obligados a comprar complementos para ser mínimamente competitivos. En Fortnite, en cambio, han apostado por lo contrario y la mayoría de las mejoras que pagan los usuarios, son meramente estéticas. Un “copago” que no sólo paga el Cliente gustosamente, sino que lo demanda.  La creatividad en este juego, que mezcla batalla con la capacidad de construir son casi infinitas. Se publican actualizaciones y mejoras continúas ofreciendo nuevos contenidos tanto en jugabilidad como estéticos. Tal está siendo la repercusión de este juego que youtubers, influencers, plataformas de streaming y redes sociales rellenan gran parte de las publicaciones diarias con contenido relacionado con Fortnite. Tendencia que ha llegado hasta la competencia más directa y nuevos títulos, de otras Compañías desarrolladoras, se están basando en él. En definitiva, es una referencia mundial. Todo esto que parece estar muy alejado del Sector Asegurador no puede pasarse por alto. Las Compañías están inmersas en todo un proceso de cambio digital (¿y cultural?) y de la misma manera que hay interés por la transformación tecnológica no pueden abstraerse de éxitos de productos en otros sectores donde factores como competencia, offering, Time to Market y clientes potenciales son equiparables. El cambio digital ha de ser evolutivo, adaptando los procesos a la manera de pensar y actuar del futuro cliente. Ha llegado el momento de dejar de pensar en AI, Machine Learning, IoT y Blockchain como simple moda o laboratorios y para ello hay que generar ideas y replantearse procesos existentes ¿Por qué no dar esa vuelta de tuerca que necesita Sector Segurador y mirar a otros sectores que parecen evolucionar al ritmo que demanda las nuevas generaciones? Permitidme que me centre en una gran parte “estos jugones”: Los millennials. Una generación tan criticada como alabada, marcada por un ambiente tecnológico y que serán más del 70% de la fuerza laboral del mundo desarrollado en 2025. Formarán el mayor porcentaje de cartera en los próximos años aunque a día de hoy  siguen viendo “El Seguro” como algo secundario (salvo si es obligatorio), algo “viejuno”, como refleja el video publicado por INESE en la última semana del Seguro 2018 La gran mayoría, en concreto un 86,5%, considera los seguros como necesarios sobre todo aquellos cuya finalidad es la protección de los bienes que consideran más valiosos: automóviles, hogar y salud. Más allá de estos productos, el interés por el resto

El pasado martes 25 de septiembre, Cálculo y Sngular presentaron las conclusiones del Observatorio Insurtech. Este es una iniciativa que han llevado a cabo ambas organizaciones para analizar el impacto de las startup en el sector seguros y como éstas pueden actuar de aceleradores en la innovación y evolución del sector. El evento fue todo un éxito, acudieron más de 60 expertos, tanto de compañías como de startups tecnológicas para tratar y trabajar todas las claves del presente y el futuro de las Insurtech. Este evento resume el impacto de las tecnologías más punteras y que más influyen en las empresas de seguros, resaltando el Internet of things, el Big Data, el blockchain, bots, ciberseguridad