Blog

Si en el último año, en la industria del Videojuego, hubiera que destacar algo por encima del resto sería el éxito de Fortnite. Un éxito que responde a lo más básico del marketing: lo simple vende Un videojuego de supervivencia, modo Battle Royale en el que “sólo puede quedar uno”, tiene ensimismados por igual jóvenes, millennials, centennials y algún que otro baby boomer rezagado. Lanzado en septiembre de 2017 ha superado los 1200 millones de dólares, según SuperData Research, con la “peculiaridad” de ser gratuito. ¿Cómo es esto posible? Los desarrolladores del juego han conseguido darle una vuelta de tuerca a un sector saturado de productos similares en el que los usuarios se ven normalmente obligados a comprar complementos para ser mínimamente competitivos. En Fortnite, en cambio, han apostado por lo contrario y la mayoría de las mejoras que pagan los usuarios, son meramente estéticas. Un “copago” que no sólo paga el Cliente gustosamente, sino que lo demanda.  La creatividad en este juego, que mezcla batalla con la capacidad de construir son casi infinitas. Se publican actualizaciones y mejoras continúas ofreciendo nuevos contenidos tanto en jugabilidad como estéticos. Tal está siendo la repercusión de este juego que youtubers, influencers, plataformas de streaming y redes sociales rellenan gran parte de las publicaciones diarias con contenido relacionado con Fortnite. Tendencia que ha llegado hasta la competencia más directa y nuevos títulos, de otras Compañías desarrolladoras, se están basando en él. En definitiva, es una referencia mundial. Todo esto que parece estar muy alejado del Sector Asegurador no puede pasarse por alto. Las Compañías están inmersas en todo un proceso de cambio digital (¿y cultural?) y de la misma manera que hay interés por la transformación tecnológica no pueden abstraerse de éxitos de productos en otros sectores donde factores como competencia, offering, Time to Market y clientes potenciales son equiparables. El cambio digital ha de ser evolutivo, adaptando los procesos a la manera de pensar y actuar del futuro cliente. Ha llegado el momento de dejar de pensar en AI, Machine Learning, IoT y Blockchain como simple moda o laboratorios y para ello hay que generar ideas y replantearse procesos existentes ¿Por qué no dar esa vuelta de tuerca que necesita Sector Segurador y mirar a otros sectores que parecen evolucionar al ritmo que demanda las nuevas generaciones? Permitidme que me centre en una gran parte “estos jugones”: Los millennials. Una generación tan criticada como alabada, marcada por un ambiente tecnológico y que serán más del 70% de la fuerza laboral del mundo desarrollado en 2025. Formarán el mayor porcentaje de cartera en los próximos años aunque a día de hoy  siguen viendo “El Seguro” como algo secundario (salvo si es obligatorio), algo “viejuno”, como refleja el video publicado por INESE en la última semana del Seguro 2018 La gran mayoría, en concreto un 86,5%, considera los seguros como necesarios sobre todo aquellos cuya finalidad es la protección de los bienes que consideran más valiosos: automóviles, hogar y salud. Más allá de estos productos, el interés por el resto

El tiempo pasa para todos y cuando se trata de software mucho más rápido. Lo que hace un año era el framework más novedoso, ahora ya está desfasado… Lo que usábamos para desarrollar nuestras aplicaciones hace 2 años, ahora ni nos lo planteamos de cara a un nuevo desarrollo. Este ritmo tan alto de innovación hace que los sistemas queden obsoletos en menos tiempo del que nos gustaría y el problema es que debemos adaptarnos a los nuevos por temas de seguridad o de funcionalidad. Toda empresa en algún momento ha de migrar sus viejas aplicaciones a otras más modernas para poder aprovechar las nuevas tecnologías (Big Data, Machine Learning, IA,

Entrevista de Futurizable a nuestro CEO, Diogo Moraes: ¿Puedes hablarnos de vuestro modelo de innovación abierta con startups? En Cálculo somos expertos en Tecnología aplicada al Sector Asegurador, tanto desde la óptica de mejora de servicio al cliente como de optimización de procesos. En este sentido hemos puesto en marcha un modelo de innovación que se basa en trabajar de forma conjunta con start ups que dominan una determinada tecnología novedosa de interés, para mejorar y adaptar su propuesta de valor de forma específica al Sector. A título de ejemplo, hemos desarrollado proyectos de Analítica Avanzada e implantado Agentes Inteligentes que resuelven escenarios concretos en el área de prestaciones y emisión sobre nuestro core de negocio e-tica siguiendo este nuevo modelo de innovación. ¿Cuál es el mayor reto al que se enfrenta el sector asegurador en los próximos años? Retos, muchos y muy apasionantes. La irrupción de nuevos modelos de negocio, o de nuevas formas de prestar el servicio, que están llegando de la mano de la innovación con base en nuevas tecnologías disponibles es uno de los principales. Tanto desde la concepción de los productos y el momento de la venta hasta el de la gestión del siniestro o prestación, pasando por el resto de la cadena de valor, están madurando nuevas soluciones tecnológicas que vienen a transformar el negocio. Por ramos, el coche autónomo y coche compartido son un gran reto en Autos, el Internet de la Cosas en Hogar, o el seguimiento y fomento de hábitos saludables en Salud, por citar algunos. En general, el análisis y explotación de los datos, que cada vez se recogen de forma más eficiente en los diferentes procesos, está proporcionando la optimización y el mejor enfoque del negocio. Por último, destacaría que en el área de producto hay mucho que innovar. ¿Qué tecnología consideras que va a ofrecer más oportunidades a las aseguradoras en su proceso de transformación digital? Hoy ya están maduras soluciones de Analítica Avanzada y de Asistentes Virtuales, que aprovechando la Inteligencia Artificial y combinadas con los dispositivos de IoT están trayendo ya y lo seguirán haciendo en los próximos años buenas oportunidades al sector. Y todo ello se verá apalancado por el desarrollo e implantación del Big Data y soluciones Cloud. Blockchain, por su parte, tiene mucho potencial, pero está en un estado todavía inmaduro y debe vencer barreras importantes como la regulatoria.   ¿Qué opinión tienes al respecto de cómo está afrontando el sector asegurador el proceso de transformación digital? El sector es, por definición, ¡Seguro! Esto se traduce en que se tarda algo más de tiempo en incorporar las nuevas tecnologías, pero cuando se hace es con convencimiento pleno y fuerte inversión. Estamos en un estadio inicial, en el que se valoran muchas alternativas, pero en el que las compañías ya tienen claro las oportunidades y barreras que tienen hoy y que necesita esa Transformación. Un caso común es la dificultad de transformar la forma de hacer negocio por las limitaciones de los sistemas core. Muchas compañías están apostando por evolucionar sus cores aseguradores de forma gradual, empezando por los módulos

La transformación digital está cambiando todo en las empresas, su gobierno, organización y la cultura de trabajo. Las empresas se organizan con equipos multidisciplinares que adoptan las metodologías agiles para llevar a cabo sus proyectos. La transformación tiene implicaciones en los procesos y sistemas que deben adaptarse a las nuevas tendencias y enfoques de trabajo, pero también en la organización y la propia definición estratégica de la compañía. No existe la fórmula mágica para adaptarse a esta transformación, pero una buena forma es a través de alianzas con start-ups, y un factor fundamental es la observación de la adopción de esta en el resto de los sectores. Existen muchas sinergias que pueden facilitar y acelerar determinados aspectos en nuestros procesos, tenemos que aprovechar estas oportunidades y mitigar las amenazas que se presentan con la digitalización. Encontramos diferentes impulsores de la transformación digital, las nuevas capacidades tecnológicas son la semilla, pero realmente la clave son los cambios en los clientes y mercados que aceleran la implementación de esta en las compañías para adaptarse a esta nueva era. Por otro lado, observamos inhibidores de la transformación digital como son la resistencia al cambio, la cultura o la falta de información de las personas. Un factor que está siendo determinante en la velocidad de adopción de la transformación digital en nuestras organizaciones es la nueva forma de consumir por parte de los clientes. Según el infome Word Economic Forum (WEF) se pueden sintetizar en 3 factores: Hiperpersonalización de la oferta, nuevos seguros acorde a las necesidades puntuales de los clientes y sus bienes, modalidades abiertas, cambios en las duraciones de los seguros, el cliente decide “encender o apagar” un seguro a lo largo de la existencia de este, seguros en base a actividades concretas y por la duración de las mismas, etc. Mayor protagonismo de la experiencia de cliente, los clientes que compran un seguro ya no solo buscan calidad y precio en el proceso de venta, valoran muy positivamente por ejemplo la calidad del servicio postventa, la proactividad en las comunicaciones por parte de la compañía, o el ofrecimiento de servicios de valor añadido. El cambio radical del concepto de propiedad frente al bien compartido, el cliente prefiere el pago por uso optimizando el consumo y los costes. En esta era digital el dato se convierte en el bien más preciado. El aumento exponencial de su volumen y la diversidad de estos, fomentada por la creciente interacción con terceros (clientes, empleados, proveedores, etc..) a través de los canales digitales, está abriendo un camino crucial a las técnicas de análisis y estudio que están aportando importantes avances en la mejora de la operativa y automatización de los procesos. Aquí hablamos del uso combinado de técnicas de aprendizaje automático e inteligencia artificial, estadísticas y bases de datos. El aumento de la capacidad computacional, la conectividad y el acceso al dato, así como la mejora de los algoritmos están impulsando estudios en muchas organizaciones con el objetivo de buscar la efectividad y el foco del negocio. Por ejemplo, las

El negocio asegurador está en pleno proceso de transformación gracias a la entrada de un buen número de startups disruptivas que han llegado para cambiar cómo relacionarse con el cliente y medir de una forma más precisa el riesgo a través de la utilización de técnicas y herramientas como el Big Data, la Inteligencia Artificial, el Blockchain o el Internet de las Cosas. Hay 10 aspectos que van a marcar el recorrido de la industria aseguradora en los próximos años: El alargamiento de la vida y el envejecimiento de la sociedad abren un mundo de posibilidades para que el seguro pueda garantizar que la vida de las personas sea vivida de una forma más cómoda y segura, más saludable y acompañada. Los últimos años muestran que se incrementará la exposición a fenómenos catastróficos y derivados de una climatología más extrema. Desarrollo de productos, más flexibles, transparentes y pegados a lo cotidiano, relacionados con experiencias, seguros por horas o días, pay-as-you-life y nuevos seguros para nuevos riesgos como ciberriesgos. Los asegurados buscan soluciones sencillas en la compra de productos y servicios. Así mientras que tradicionalmente las compañías han tenido un rol más bien pasivo en la venta de seguros, hay una clara tendencia a participar en plataformas y Marketplace donde el seguro se asocie directamente a otros productos. El pricing se sofisticará incorporando variables procedentes de los dispositivos instalados en coches y viviendas y de aquellos que monitorizan nuestra vida y nuestra salud. También se afinará el análisis incorporando información que se haya diseminada en múltiples fuentes y bases de datos y que permitirá entender mejor el comportamiento de cada cliente frente al riesgo. La cantidad de datos que se gestionará se incrementará exponencialmente. Los datos se analizarán, modelizarán y utilizarán en la medida que la empresas puedan incorporar talento y buscar vías de colaboración con universidades y centros de excelencia. El seguro incorporará un importante componente preventivo, facilitando una significativa disminución en el número de siniestros, lo que permitirá bajar el precio que pagamos. Se prevé una reducción significativa de personas en áreas como suscripción, gestión de siniestros, atención al cliente donde una combinación de inteligencia artificial y digitalización automatizarán gran parte de los procesos y decisiones que se toman hoy en día. La gestión del siniestro será más rápida y sencilla y con un importante componente de autoservicio. En los seguros de reembolsos o indemnizatorio, la resolución podrá ser inmediata a medida que blockchain vaya implantándose. No podemos olvidarnos que Seguros es un sector fuertemente regulado y está muy afectado por cambios legislativos: Solvencia II, Directiva de Distribución de Seguros, IFRS17, GRPD. El futuro del coche conectado y de la isalud y el papel que jugarán los fabricantes y los proveedores de datos enmarcarán una parte significativa de lo que hoy constituye el 30% de volumen de primas del sector. La tecnología debe ser el gran facilitador del cambio, porque el cambio y la necesidad de adaptación serán constantes. Las compañías han de pensar estratégicamente cómo debería de ser su tecnología para hacer frente al

¿Cuál es la mejor fórmula para acoplarse a los constantes cambios que exige la tecnología, un cambio de core absoluto, uno modular? ¿La respuesta son los microservicios? Los microservicios se constituyen como una tecnología más asequible, de estándares más alcanzables y de un perímetro más reducido. Además, creemos firmemente en que esta opción perdurará con el paso del tiempo, algo que no ocurrió con las soluciones de la etapa anterior. El informe CORE TECH responde a una presentación de los datos obtenidos en la encuesta que realizamos a más de 35 compañías aseguradoras, dirigida expresamente a responsables de TI y responsables de negocio , y así, estudiar a qué retos tecnológicos nos enfrentábamos. Los datos, reflejan las necesidades e inquietudes de más de 35 empresas grandes (30%), medianas (25%) y un 45% restante dentro de la categoría de pequeñas compañías. Del estudio cabe destacar que, de todas ellas, un 77% dijo contar con un único core de más de 15 años. Los factores que confesaron impulsan el cambio son : la evolución del software (80%), cambio estratégico (70%), limitación de negocio (70%) y ahorro de costes en un sorprendente 20%. Los inconvenientes de esas migraciones son : el conocido desvío de costes y de plazos, con un 80% y 70%, respectivamente. En cuanto a futuro, casi un 40% de los responsables de tecnología respondieron que en el corto plazo apuestan por la evolución por procesos, mientras que un 35% de ellos optarían por un cambio total de plataforma. Más a largo plazo, la opción favorita son los microservicios (30%). Los microservicios se sitúan como la tendencia de la década, por ello trabajamos cada vez más en esta tecnología dada su agilidad y posible reutilización, pero también es necesario tener en cuenta la necesidad de una buena comunicación entre tecnólogos y responsables de negocio en la cual ambos "hablen un mismo idioma" para alcanzar con éxito los objetivos previstos.

KATA DE CÓDIGO El pasado 29 de junio celebramos una KATA DE CÓDIGO sobre TDD (Test Driven Development) y Refactoring, liderada por Rubén García, nuestro CTO, a la que acudieron varios profesionales de Cálculo. Uno de los participantes Miguel Perales, nos da su visión sobre la sesión: ·  "En este Tech day nos dedicamos a hacer una kata de programación, lo que consiste en hacer una serie de ejercicios sobre un código para practicar y aprender a programar de forma más eficiente luego en el puesto de trabajo". ·   "He estado en varias charlas de tecnología, y no tiene nada que ver escuchar 3 horas a una persona hablando de su libro con estar realmente con el ordenador delante intentando poner en práctica lo aprendido. Por eso la idea de la kata me parece tan buena idea". ·  "Recomiendo muchísimo asistir a este tipo de eventos, ayuda a todo el equipo a pensar de forma correcta a la hora de resolver problemas, y sobre todo es divertido programar con tus compañeros en un ambiente mas distendido donde no tienes que seguir r las pautas de un proyecto determinado. ·  "No puedo hablar por el resto de personas, pero yo salí muy contento y sintiéndome bastante mas listo, por lo que a mi criterio cuantas más haya mejor".

¿Cómo el sector puede aprovechar las tecnologías emergentes? La importancia del sector asegurador dentro de una economía se manifiesta en su capacidad de captación de fondos, jugando un papel de gran relevancia en la estabilidad del sistema económico mundial. Esta afirmación se sustenta en el hecho de que el volumen de las primas que gestionan ronda el 6.1% del PIB mundial en el año 2016 (Fuente: Servicio de estudios Mapfre con datos de Swiss Re) teniendo una destacada influencia en los mercados financieros, especialmente en los de deuda pública y corporativa puesto que invierten parte de sus activos en ellos. El contrato del seguro cambia una prestación presente (que es la prima que el asegurado paga), por otra futura e indeterminada, que es la indemnización en caso de siniestro. Es imprescindible garantizar la existencia de dicha indemnización si se produjera el siniestro en el futuro. Esta situación supone a las compañías aseguradoras una disposición de capital susceptible de ser invertido para diversificar riesgos y así garantizar los futuros compromisos. A diferencia del sector financiero, estas inversiones no suponen el mayor porcentaje de rentabilidad de las compañías de seguros, siendo el principal rédito el margen de las primas de seguros que comercializan. El sector asegurador está fuertemente regulado, por tanto, las entidades tienen que cumplir una serie de requisitos reglamentarios que limitan sus capacidades de inversión, con el objetivo de alcanzar la mayor solvencia para hacer frente a las obligaciones contraídas. Solvencia II obliga a las compañías a computar entre sus deudas, unas provisiones que reflejen fielmente las obligaciones a las que están sometidas por los contratos de seguros. Estas provisiones, denominadas provisiones técnicas, representan la cantidad del importe actual que las entidades aseguradoras tendrían que pagar si transfirieran esas obligaciones a otra entidad. A las entidades aseguradoras les corresponde demostrar ante la Dirección General de Seguros y Fondos Pensiones la adecuación de su nivel de provisiones. Bajo este escenario regulatorio, los ingresos del sector asegurador por ventas de pólizas en el 2017 ascendieron en España a 63.392 millones de euros (Fuente: ICEA), teniendo una previsión para 2018 de un crecimiento sostenido del 3.94% al menos en el ramo de no vida (Fuente: ICEA). Las entidades aseguradoras comercializan sus productos a través de sus canales de venta directa (presencial u online) o a través de su red de mediadores. La red de mediadores se podría dividir en agentes que a su vez se dividen en vinculados (solo trabajan para una compañía) o exclusivos (trabajan para varias entidades) donde el cliente es propiedad de la compañía y por otro lado los corredores que representan al asegurado y trabajan para todo el abanico de posibles compañías, siendo los dueños del cliente y representándolo ante las entidades aseguradoras. “Sector estable”, “Capacidad de inversión”, “Crítico para la economía” serían frases definitorias de un sector que lo convierte en ideal para innovar y ser objeto de procesos de digitalización y transformación digital. A pesar de ello nos enfrentamos a un sector tradicionalmente conservador (por la propia exigencia y prudencia que exige la naturaleza de su