¿Qué hay debajo del capó?

 

Muchos proveedores de soluciones de software de seguros utilizan frecuente e insistentemente el concepto de “configurable”, pero ¿qué significa eso realmente?

Aquí se muestran unas pocas definiciones comunes de “configurable” para los sistemas de administración de pólizas (PAS) y otras soluciones digitales:

  1. Un producto que permite a los usuarios de negocio definir productos, nuevas líneas de negocio, implementar cambios y modificar productos, sin escribir una línea de código.
  2. Procesos que permiten ofrecer nuevos cambios en el negocio de la compañía al mercado en sólo unos pocos días (“time to market”).
  3. La capacidad de ampliar fácilmente el sistema, añadiendo reglas y flujos de trabajo.
  4. La capacidad de disponer de los motores de reglas para añadir reglas de suscripción u otras reglas de negocio

Todas estas definiciones son válidas, pero la facilidad de configuración puede cubrir las deficiencias de la solución, de forma similar a cuando un auto tiene un atractivo aspecto exterior, pero un motor defectuoso. Las compañías harían bien en prestar mucha atención al sistema nuclear, al core de negocio, porque no es lo importante cuánto lo configures. Un sistema que carezca de integridad de arquitectura y de datos será insostenible y poco fiable. Esta integridad ayuda a disponer de una solución a largo plazo que es mantenible, fácilmente ampliable y actualizable.

La configuración pura es más bien un enfoque de “código bajo/no código” que permite a los usuarios de negocio añadir características, funciones, productos y todo ello sin necesidad de asistencia técnica o codificación. Como dijo John Pettit (jefe de estrategia de productos y negocios de P&C en América del Norte de Sapiens), “El uso de un core integral de gestión altamente configurable, pero también fácil de mantener, adaptable a las nuevas tecnologías, a los cambios en los mercados de seguros y tecnología, permitirá a las compañías de seguros transformarse en organizaciones modernas, integradas y digitales”.

Los aseguradores pueden evitar la confusión de la configuración formulando algunas de las siguientes preguntas al considerar un cambio a una nueva solución o sistema core: ¿la solución posee integridad de arquitectura y de datos? ¿es innovadora? ¿será fácil hacer cambios o entregar nuevos productos más rápidamente? ¿cuánta dependencia tiene el nuevo sistema de los arquitectos, frente a los analistas de negocio altamente cualificados que pueden ampliar y mantener el sistema? ¿se adaptará el core a los cambios en la industria y a las necesidades de las compañías? ¿Cómo de difíciles serán las actualizaciones? ¿necesita un versionado de la solución para habilitar nuevas funciones?

Euan King, director de negocios de Sapiens en América del Norte, ofreció parámetros útiles para las aseguradoras. “El objetivo final de la configuración, que Sapiens facilita, es asegurar que se satisfagan las necesidades de los usuarios de negocio, de los informáticos y del resto del personal. Las Suites de Sapiens permiten a los usuarios de negocio configurar y crear caminos entre diferentes productos, manteniendo al mismo tiempo la integridad de los datos y permitiendo que las transacciones se mantengan adecuadamente en todos los sistemas core. Las actualizaciones del sistema son tan fáciles como la configuración del sistema”.

La configuración es crítica en el acelerado entorno en el que nos movemos hoy en día, pero te damos un consejo: asegúrate que hay … debajo del capó.

EVELYN PINEROS. Directora de producto de Sapiens North América P&C.