¿Te gusta conducir?

¿Recuerdas el mítico anuncio de un brazo moviéndose fuera de la ventanilla del coche y que acababa con el claim de “¿Te gusta conducir? “?.

En 2015 BMW decidió sustituir este exitoso y premiado eslogan porque, según explicaba en un comunicado: “vivimos nuevos tiempos y las cosas han cambiado. Cambia la sociedad, cambian las ciudades y cambia la forma en la que los ciudadanos se mueven dentro de ellas”.

Los grandes fabricantes de vehículos son los que primero han visto que con independencia del cuándo, los coches con motor de combustión, su ruido y su polución, la gasolina, el carné de conducir, los taxistas o hasta la idea de tener un vehículo serán cosas del pasado.

Para el profesor de la universidad de Stanford, Tony Seba en el año 2020 se producirá lo que ha denominado “la Disrupción Limpia de la Energía y el Transporte”. Según él, será la innovación de transportes más rápida, profunda e importante de la historia.

La mejora exponencial de tecnologías como la solar, o a la mejora en el almacenamiento de la energía (baterías), propiciará que todos los nuevos vehículos que salgan al mercado sean eléctricos. Tienen muchas ventajas:

  • Los vehículos eléctricos son más sencillos mecánicamente hablando y tienen menos componentes que revisar y sustituir: no hay que cambiar aceite ni filtros (aceite, aire, combustible), no hay bujías ni precalentadores, no hay embrague que se pueda gastar, no hay tubos de escape, no hay caja de cambios, el motor sólo tiene una pieza móvil y no existe tampoco correa de distribución que sustituir después de tal número de años o kilómetros. Además, los frenos se desgastan menos gracias a la frenada regenerativa.
  • No contaminan, son amigables con el medio ambiente
  • La recarga de un coche eléctrico es 4 ó 6 veces más económica (gratuita si contamos con paneles solares) que el equivalente de gasolina. Por ejemplo, para dos modelos equivalentes de Renault (con los precios actuales de la electricidad y la gasolina) tendríamos:
    • Renault ZOE (eléctrico): Coste a los 100.000 km: 2.180 euros diurna, 1.430 euros nocturna.
    • Renault Clio. Coste a los 100.000 km: 8.360 euros (Gasolina) 6.090 euros (Diésel)

Asociado al coche eléctrico, aparece otra mejora tecnológica clave como es la conducción autónoma. La Sociedad de Ingenieros Automotrices, SAE (Society of Automotive Engineers) cataloga a los vehículos en seis niveles de autonomía:

  • Nivel 0: Sin automatización. Identifica a los vehículos que no cuentan con ningún tipo de automatización de la conducción (los coches tradicionales tal y como los hemos conocido durante décadas).
  • Nivel 1. Sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) tales como el control de crucero (ya sea pasivo o adaptativo).
  • Nivel 2. Sistemas de intervención en la conducción. Por ejemplo, los asistentes que mantienen el vehículo en el carril o realizan por sí mismos una esquiva ante un obstáculo.
  • Nivel 3. Sistemas de decisión sobre la conducción, capaces de evaluar riesgos y reaccionar ante ellos. Esto permite que el conductor desatienda la conducción durante breves periodos de tiempo.
  • Nivel 4. Sistemas de conducción totalmente autónoma, que salvo en momentos puntuales, permiten al conductor desatender la conducción.
  • Nivel 5. Sistemas de conducción completamente autónoma. Se prescinde por completo del conductor y hasta del volante y los pedales.

La información recogida por los sensores de los vehículos autónomos (luces, señales de vías urbanas, etc.) generan abundante información (hasta 4TB diarios), por lo que se requiere de un gran ancho de banda y de una latencia extremadamente baja para transferir estos datos en tiempo real.

Por este motivo, la tecnología 5G tiene mucho que aportar en el ámbito del vehículo conectado. Los datos recibidos por multitud de vehículos de una determinada área compartirán sus decisiones en la nube con el resto de usuarios de la vía, aumentado de este modo la seguridad e incluso los vehículos podrán ser controlados mediante órdenes de voz y gestos.

A principios de año, Telefónica ponía en marcha el proyecto Ciudades Tecnológicas 5G, y en el Mobile World Congress 2018, la propia BMW ha presentado el i3, su vehículo eléctrico con conducción autónoma de nivel 5.

La tecnología por tanto está lista, pero todavía quedan obstáculos por superar de tipo legislativo o incluso moral: ante un accidente de tráfico inevitable (fallo mecánico, climatología, condiciones de la carretera, etc.) de consecuencias mortales, ¿a quién mataría (como mal menor) un coche autónomo?.

Mientras se despejan estas dudas, las estadísticas sobre las causas de los accidentes de tráfico lo dejan claro: según la DGT, más del 90 por ciento de los accidentes de tráfico en España se producen por errores humanos. Por ejemplo, si en EEUU se consiguiera eliminar este tipo de errores, en sólo dos años se salvarían tantas vidas como el número total de combatientes estadounidenses que cayeron durante la Guerra de Vietnam.

Por lo tanto, cabe esperar que con los coches autónomos, la tasa de siniestralidad se reduzca hasta niveles mínimos (al reducirse la incidencia del factor humano) al igual que el coste medio del siniestro, por lo que las primas de este tipo de vehículo, deberán reducirse. Puede haber algún contratiempo inicial cuando los conductores y los vehículos sin conductor convivan en la carretera, ya que ni los conductores humanos ni los de IA serán capaces de predecir con precisión qué esperar del otro en ese momento. Pero con el tiempo, habrá una tendencia a la baja en los accidentes y será de esperar también que el coste de los seguros de vehículos no autónomos se encarezca progresivamente.

Otro aspecto a revisar será la Responsabilidad Civil incluida en las pólizas. Se deberá modificar para recoger sobre quién recae la responsabilidad en caso de accidente. Como la figura del conductor no existirá como tal en este tipo de vehículos, la Aseguradora deberá delimitar sobre quién recae la responsabilidad en caso de accidente.

En estos supuestos, será el fabricante del vehículo, así como la marca del equipo tecnológico (software, GPS, etc.), quienes respondan sobre el incidente.

Google, Volvo y Mercedes-Benz ya aceptan responsabilidad en los casos en los que el sistema de auto-conducción de un vehículo tenga la culpa de un choque. Tesla está llevando las cosas un paso más allá al extender un programa de seguro a los compradores de vehículos de Tesla.

A pesar de ello, el propietario del coche también tendrá una parte de responsabilidad y para esclarecer los hechos, será necesario analizar si la persona iba conduciendo o si lo hacía el coche de forma automática. Al igual que sucede ahora con los coches tradicionales, analizar las circunstancias que han provocado el siniestro seguirá siendo clave para determinar quién es el responsable.

Para Tony Seba, todos estos cambios nos conducirán a un modelo mucho más barato y eficiente que se denomina: “Transporte como servicio” (TaaS por sus siglas en inglés):

 “TaaS creo que sucederá en 2021. Es decir, imaginemos un Uber eléctrico y autónomo. La otra diferencia es que este servicio será prestado por flotas de vehículos y no por particulares. Las personas tendrán que decidir si comprarán un auto por 50.000 dólares o se suscribirán a un servicio de 100 dólares mensuales como Uber o algo similar. Tal vez para 2030 el 95% de las millas recorridas por pasajeros será a través de esta disrupción”.

En definitiva, el trinomio vehículo eléctrico, coche autónomo y conectado y movilidad compartida formará un ecosistema tecnológico que permitirá, mediante una simbiosis altamente beneficiosa para cada uno de ellos, evolucionar hacia nuevas formas de transporte urbano más eficientes y respetuosas con el medio ambiente.

Por el camino quedarán algunos damnificados

  • Ayuntamientos: El ayuntamiento de Madrid entre multas de tráfico y estacionamientos regulados (SER) en 2017 recaudó 294 millones de euros.
  • Dirección General de Tráfico (DGT): en 2016 ingresó alrededor de 45 millones de euros por los pagos del permiso al examen de conducir B1.
  • Taxis o licencias VTC (Uber o Cabify) ya no será necesario pagar a un conductor para que nos traslade de un lado a otro de la ciudad.
  • Transportes por carretera: según un informe de International Transport Forum “los camiones automatizados podrían reducir la demanda de transportistas entre un 50 % y un 70 % en los Estados Unidos y Europa antes de acabar 2030, con la consiguiente desaparición de hasta 4,4 millones de empleos sobre una previsión de 6,4 millones de profesionales del transporte por carretera.”.
  • Transporte público: los medios de transporte colectivo tampoco se librarían de la competencia de los vehículos autónomos.
  • Control del tráfico: actualmente la realizan algo menos de 9.000 agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.
  • Talleres: a finales de 2015 en España había casi 140.000 personas trabajando en talleres de reparación de vehículos a motor.
  • Servicios en viaje: Según AOP a finales de 2017 había 11.188 puntos de venta de combustible en España.

Y a ti, ¿te gusta conducir?.

 

 

 

Artículo realizado por José Carlos Benavente, Responsable de Proyecto de Consultoría en Cálculo.